Monday, April 20, 2009

A John Simon Ritchie


Sid Vicious, cuyo nombre real era John Simon Ritchie, murió con 21 años un dos de fefbrero de 1979, hace ahora 30 años. En su día no quise recordarlo, porque hay creada a su alrededor una leyenda y fanatismo que no me gusta nada, como "martir del punk" (igual que Cobain es el "mártir del grunge", y como otros muchos lo son de sus respectivos movimientos). Pero hoy me he levantado melancólica en este aspecto, y creo que nuestro pequeño John se merece unas líneas recordatorias.

Si me preguntan por él, siempre digo que a mí Sid Vicious no me gusta. A mí quien me gustaba era John Simon, ése guapo, alto y pasota fan de los Pistols que comenzó a saltar y a chocarse con la gente porque no veía bien en sus conciertos, aquel adolescente inocentón que admiraba a su amigo John Lydon; aquel muchacho que fundó un grupo llamado "Flowers of Romance" (que luego, en su memoria, serviría de título para uno de los discos de PIL, el grupo post-Pistols que fundó John Lydon); aquel John sin Nancy Spunge.

Me parece patético que las adolescentes de ahora, declaradas incondicionales de Nana (ése maravilloso manga de Ai Yazawa que tanto daño está haciendo a la imagen de John Simon y el punk, pero que igualmente adoro, tal vez porque sí entiendo su sentido); se declaren también incondicionales de Sid. Y digo Sid, porque seguro que la mayoría no tienen ni idea de cuál era su verdadero nombre; de que su mote surgió de un accidente con un hámster que tenía John Lydon, o de que realmente no es que fuera muy buen bajista. Sinceramente, y sin tapujos lo digo, ODIO a este sector de personas. Creen que la historia de amor entre Sid y Nancy era perfecta; pero no, nunca fue así.
Sid ya tenía un cáncer llamado adicción cuando la conoció, y ella fue como la metástasis en su cerebro. Se pavoneaba delante de la prensa y se quejaba de que los demás miembros del grupo la odiara. Siouxie Sioux la definió en una ocasión como "aquella chica horrible, Nancy". Todos lo vieron, intentaron apartarlos y no pudieron. Pero no os engañéis, ésto no fue por el amor entre ellos, sino por el amor hacia algo más fuerte y mortal... el amor a la heroína.

Así que chicos y chicas, dejad de engañaros. Si buscáis dentro del mundo de la música una historia de amor de verdad, mirad a Lennon y Yoko Ono; que cuando tuvieron problemas, ella le buscó una amante... y no, no fue su culpa el que los Beatles se separaran.

Mientras, yo hoy (porque sí, porque me apetece), le dedicaré una sonrisa a John Simon Ritchie, alias Sid Vicious; que vivió rápido y murió joven para dejar un bonito cadáver... lo recordaré haciendo muecas con John Lydon, riéndose de todo y de todos. Lo recordaré saltando en los conciertos de los Sex Pistols, cuando él era el fan número uno, y se chocaba con los demás espectadores creando un pogo... simplemente por el placer de escucharlos y saltar.

Wednesday, April 08, 2009

Cuando éramos punks.


Cuando éramos punks todo parecía mucho más simple. Search and Destroy. Ataca, ataca, sólo tienes que atacar. El descontento era lo único que podías sentir, y la rabia que te producía dicho descontento alimentaba tu furia paranoica y tus ganas de seguir avanzando para atacar y destruir.

Pero de pronto ves cómo los demás crecen y tu te vas quedando solo con esa rabia invadiendo tus entrañas y sin nadie a quien gritar. Los que peleaban contigo de pronto se visten con trajes de chaqueta y esconden sus tatuajes, y te instan a que debes sentar la cabeza y formar una familia, a que hagas "lo que se espera de ti".

Pero tú te sientas en el suelo y te niegas en redondo, esperando poco a poco a que vuelvan a ti.

Search and destroy. Ahora no hace falta buscar, ellos volverán tras las migas de pan para intentar destruirte. Y tú los estarás esperando con una media sonrisa en los labios.

Cuando éramos punk todos nos reíamos de la anarquía, del fascismo y de la democracia. Ahora sólo seguimos riendo los que estamos sentados en el suelo pacientemente, recordando cuando perdíamos poco a poco la inocencia... viendo a las termitas pasar.


Yo

Soy el susurro del silencio
y la flor mustia del cementerio;
la lágrima del que no llora
y la venganza del que es traicionado.
Mi nombre se perdió entre los siglos
y no es recordada mi persona.
Mi vida se fue entre tus lágrimas
cuando te perdí.

Y soy la risa del loco
y el rostro del que está escondido;
la locura del cuerdo
y la malformación del niño.
El Demonio es mi amante
y el Anticristo, mi hijo.
Mi vida se perdió en tu garganta
cuando no volviste a hablar.

Discuto con un tal Dios todos los días
mientras le escupo e insulto.
Nadie sabe quién soy.

Soy un asesino de fantasía
y tú mi dulce víctima.
Todas las noches penetro en tus sueños
mientras que en mundo real te pongo un cuchillo al cuello.
Seguí el camino del asesino
no por ser el más fácil:
era el más divertido.

Pienso que las cosas van a cambiar,
pero nunca cambian, nunca sucede.
Nunca cambian en mi triste ciudad.

Soy el susurro del agua
y el grito del silencio.
Soy el llanto de los niños
y el secreto que guardas con anhelo.
Soy tu más cruel pesadilla
y tu más dulce sueño.

Monday, March 23, 2009

Una juventud violenta.

Lo vemos todos los días en las noticias, lo escuchamos por la radio, en los programas del corazón... se hacen campañas de prevención, se trata de evitar que suceda... pero sigue sucediendo, y cada vez más.

El caso de Marta del Castillo hace que te plantees cuán segura estás rodeada de gente; te replantea y hace mirar con otros ojos al género masculino... ¿Y si no es tna encantador como parece? ¿Y si, a pesar de ser ahora amable conmigo, se pone violento cuando haga algo que no le guste?¿Acaso tengo que vivir en la sociedad de "las Mujeres Perfectas"? Luego te lo niegas en tu propia cabeza, "No, a mí no me va a pasar, por favor". Hasta que pasa.

Este pasado fin de semana un elemento subversivo estuvo reteniendo (y casi agrede) a una de mis mejores amigas contra su voluntad. Suena a coña, no te planteas que alguien que va de progre, cool y moderno, pueda tener una reacción así. Y no obstante, la tuvo. Ahora esta chica se debate entre el terror y la misantropía máxima hacia el género masculino... y lo mejor, la "culpa", es de ella.

Claro que la culpa es de nosotras. Es de nosotras por dejarnos engatusar por palabras y caras dulces. Es de nosotras por confiar cuando te tienden una mano. Es de nosotras, por ser claras y tener las ideas claras. Es de nosotras, por tener miedo.

Me asusta que cada vez pasen estas cosas con gente cada vez más joven, y de clases sociales tan dispares y diferentes; y con educación o sin ella. La violencia ya no es algo de las clases bajas o de zonas marginales. Nos afecta a TODOS. Y por mucho que trate de pararse, sólo engendra más violencia.

Porque claro, ahora soy yo la que quiere coger un bate de béisbol y partir cráneos. Porque el que hizo la ley, hizo la trampa. Porque todo es un juego político.

Porque somos una juventud violenta que tiene sueños de paz e igualdad.

Friday, March 20, 2009

La vampira se queda huérfana...

Esta semana falleció José González.
"Y qué más me da", diréis muchos.
Bueno, a mí sí me da, y por eso escribo sobre ello.

José González, Pepe; era el creador y principal dibujante de Vampirella, un mito erótico de los años setenta y uno de los cómics más famosos de entonces. Fuera de nuestras fronteras, Pepe era una eminencia. Tenía varios premios y su obra era muy apreciada. Pero en España, nunca tuvo el reconocimiento que se merecía, igual que otros muchos grandes de su época como Esteban Maroto, por citar a alguno (Esteban sigue siendo grande aunque hoy en día no lo conozca mucha gente); o como le sucede también a la genial Purita Campos, que sólo la recordamos aquellas que reíamos y llorábamos con sus historias de Jana o Esther.

Pepe se ha marchado y España apenas lo recuerda; lo cual me hace pensar acerca del nivel cultural medio de nuestro país. Este verano, en los programas basura, recordarán de nuevo a la Jurado (bien merecido, esta señora era una artista, aunque es el morbo lo que genera noticias alrededor de ella) o a la Carmina Ordóñez; y de Pepe no se acordará nadie más dentro de unos meses. Sólo los que éramos seguidores de su obra, obra que guardaremos con anhelo; lo recordaremos al leer sus cómics y ver sus ilustraciones...

Ésto me lleva al reflejo de nuestra sociedad: para qué va a querer un chavalito con talento dedicarse al mundo del tebeo, sacrificado y difícil de recorrer; cuando con dar un braguetazo en la prensa rosa tienes media vida resuelta y te van a recordar incluso después de muerto... Para qué esforzarte.

Menos mal que entre la maleza todavía se encuentran algunos tallos débiles deseosos de brotar fuerte, muy fuerte...

En fin, Pepe; qué quieres que te diga. Que algunos sí te vamos a echar de menos. Que hoy Vampirella, tu criaturita, llora tu marcha. Pero sonríe, que todavía quedamos unos cuantos con ganas de soñar...


Tuesday, February 24, 2009

Modernidades de la educación actual.


El perfil del abusador o maltratador ha experimentado un cambio notable durante las últimas décadas. Si bien es un rasgo que anteriormente se asociaba a hombres de entre unos 35 a 45 años, la edad media del maltratador a descendido en la última década hasta la primera juventud y adolescencia (esto es, desde los 14 a los 21 años aproximadamente como media). Cada vez son más los casos de jóvenes que maltratan e incluso acaban con las vidas de sus parejas, sin mostrar en muchas ocasiones un ápice de remordimiento ante ello y siendo éstos, además, menores de edad. Estos datos enfatizan el hecho de que algo está fallando en la educación de nuestros jóvenes que, sobreprotegidos y mimados por las leyes que los amparan, se sienten superiores y creen con el derecho de imponer ante cualquiera su “santa voluntad”; sea un adulto, un anciano, un niño o un igual. Éste hecho, sumado al todavía permanente concepto machista de la mujer que sigue arraigado en nuestra sociedad, provoca situaciones de violencia de género entre los jóvenes de nuestra comunidad, muchas veces con resultados trágicos para la víctima y sus familiares.
-Tomado de un proyecto que estoy realizando sobre el maltrato entre adolescentes-

Cuando yo era pequeña, me sentía incapaz de levantar la voz a un adulto o a alguien sencillamente mayor uqe yo, porque el guantazo que podía llevarme sonaba descomunal. Tampoco se me pasaba por la cabeza que alguien que dice que me quiere pudiera pegarme; no, si un niño me pegaba era porque me llevaba mal con él, o porque se había metido conmigo o mis amigas y yo le había plantado cara. En el colegio, por muy imbécil que fuera el profesor, siempre le respetábamos (al menos delante suyo) porque al fin de cuentas era el que nos estaba enseñando y el que me iba a aprobar o suspender a final de curso, el que me ponía la nota e iba a determinar si repetía o no. En casa, por muy tontoq ue tuviera el día mi madre, aguantaba el chaparrón, aunque a veces fuera injusto. Con el tiempo aprendía protestar educadamente, pero la mayoría de las veces aprendí a callarme porque, para qué me voy a llevar mal con alguien que convives; es mejor callarte o expresar tu opinión entre dientes a recibir un sopapo.

Y hoy en día parece que estamos jugando al mundo al revés. Los adolescentes maltratan a sus padres, profesores, parejas e iguales sintiéndose todopoderosos gracias a las malditas leyes del menor. Oiga, me parece muy bien que se pene a quien pega un día sí y otro también a un niño o adolescente; pero siempre se ha sabido que una torta bien dada en su momento te previene de muchas cosas: faltas de respeto, agresiones, palabrotas, insultos... y hoy en día, un padre no puede ni hacer esto, porque el niño te levanta el dedo amenazador y te dice Te voy a denuciar si me pegas, cabrón.
Violan, pegan e incluso matan a sus compañeros homosexuales, compañeros de clase y parejas sentimentales cual Jack el Destripador porque claro, son menores, y lo peor que les puede pasar es que estén en un reformatorio hasta la mayoría de edad, y luego la cárcel un par de años (porque te sacan de ahí por buen comportamiento). Y lo cool que queda decir después Yo estuve en un reformatorio; como si fueran James Dean o algo (que por cierto, la mayoría no saben quién era éste actor, bendita inculticia).

Y mientras, los que intentamos enseñar algo de valores, algo positivo a estas futuras generaciones que algún día gobernarán el país en el que vivíamos; tenemos que aguantar chulerías y malas palabras en las clases porque al niñato de turno no le sale de los wevos estar calladito escuchando, o participar como es debido en la actividad. Si le instas a que se calle te dice que no le da la gana, y cuidadito con castigarlo que luego viene su padre y te mete cuatro ostias, o él mismo vaya.

Pero no, hay que luchar por los derechos del niño, hay que ser buenos con ellos, pobreticos. ¿Que le niño miente, insulta, chulea? Eso es porque en el colegio no lo enseñan bien, desgraciaos. ¿Que pega a su novia o a su amigo, que lo mata de una leche? La culpa seguro que era del otro, vamos, qué cojones; si el niño se quería follar a esa guarrilla de 14 años es por culpa de ella, no de la educación casera inexistente. ¿Que se pasa en el colegio? La culpa es del centro, que no saben controlarlo. Pero a mi hijo, ni una ostia, oiga.

Hace unos años, unos abanderados "padres modernos" decidieron luchar por las leyes del menos, por evitar que a los niños se les de un guantazo. Me gustaría ver a los maleducados de sus hijos hoy día, listillos.

Sunday, February 22, 2009

Calíope: Caminar sobre la nada.


- No serás capaz de hacerlo.
- Siempre has dudado de mí, ¿verdad?

Calíope sonríe pícaramente, y lo mira a los ojos. Ve el reflejo de la duda, un poco de temor, recelo e inseguridad. Sabe que no cree en ella, tal y como los demás.

Rememora tiempos pasados mientras el viento acaricia suavemente su cara y la invita a dar un paso más.

A los trece años falló las pruebas de ballet para entrar en una prestigiosa escuela sólo porque su madre pensaba que la pieza elegida no era adecuada. Ella sabía que sí lo era... pero con esa carencia de fe no le servía de nada. A los quince, suspendió adrede un importante examen de matemáticas simplemente por el placer de decepcionar a su profesor. Algo parecido hizo a los cinco años, cuando fingió no poder aprender a leer sólo para observar la frustración de su tutora, que no creía que una niña de apenas cinco años recién cumplidos pudiera leer un libro decente.

Nunca nadie había creído en ella, excepto su padre. Él fue quien trató de hacer despertar ese monstruo que ahora mamaba de sus propios pechos, lamía las aurículas y ventrículos de su corazón, anhelando sus pulsaciones. Él le puso por primera vez la mano en un bisturí para hacerla sentir el cortar de la carne humana. Él tuvo fe en ella cuando decidió hacer medicina. Sólo él.

Y ahora se había ido; la única persona que creía en ella se había marchado para siempre. Ya nadie iba a creer en ella nunca más...

El viento agitó su cabello y nubló sus ojos. Muy abajo, el ruido del tráfico taponaba los oídos de los transeúntes, ajenos al manto que cubría sus mentes.

- No hagas locuras, Nessa.

Calíope lo vuelve a mirar, y sólo ve a un extraño. Traga saliva, nerviosa, y se pregunta qué quiere probar... No tiene nada que demostrar a alguien que no cree en ella, que no cree en sí mismo... y de pronto lo ve.

En el edifico de enfrente, sonriente, extendiendo los brazos hacia ella. Oniros ríe divertido ante el espectáculo, pero ella no es ninguna actuación circense de la que se puedan reír. Se levanta con decisión y comienza a caminar hacia él. Camina, camina sobre la nada, sobre el aire, sobre las moléculas de oxígeno, nitrógeno, dióxido de carbono... Sobre las cabezas y las mentes de todos los habitantes de la ciudad. Sobre el hombre que ha dejado en la azotea tras de sí con la boca abierta, estupefacto. Con la tutora, el profesor de matemáticas, la profesora de baile, su madre...

Lo entiende. No necesita a nadie, a ningún ser vivo para hacer estos milagros. Sonríe. Sólo tiene que creer una persona: ella misma en sí.

Comienza a correr sobre el aire, a saltar, a reír y brincar. Al otro lado la espera un abrazo cálido que la hará soñar hasta la salida del sol con granos de arena y cristal.

Ya nada es imposible. Ahora está despierta el todo. Ahora puede volar.

Tuesday, January 27, 2009

Darts for my sweetheart



MGMT - Kids

Un dardo me llegó ayer y se me clavó en el hombro. No contenía somnífero, ni ninguna otra sustancia aturdidora. No pretendía hacerme daño, ni siquiera molestarme. Era un dardo para llamar mi atención hacia algo que no me había dado cuenta hasta ahora.

Y es que resulta que hago más que usar mi paraguas para el Sol. O ponerme lacitos en el pelo, o comer piruletas.

Resulta que a la gente le gusta las palabras que salen de mi pluma o mi teclado. Resulta que escribo cosas que conmueven a la gente, que hacen sentir. Resulta que, después de todo, estabais equivocados respecto a mi persona.

Resulta que después de todo soy capaz de plasmar sentimientos en un insulso trozo de papel, en una ventana virtual. Resulta que a veces os gusta lo que escribo, y me siento complacida ante ello, sonrojándome hasta los huesos.

Resulta que las respiraciones burbujeantes, roncas y enfermas, les gusta.
Gracias, Estertor :D


http://brotes-brotes-brotes.blogspot.com/2009/01/soy-una-diana.html




Le han concedido a este blog el "Premio Dardo".
Dicho galardón premia los valores que cada blogger muestra en su empeño por transmitir valores culturales, éticos, literarios, personales, etc…


Ya haré las nominaciones pertinentes ;D

Sunday, January 25, 2009

Lecciones festivas.


A veces intentamos ser lo mejor para los demás, para esas personas que nos importan... y olvidamos el hecho de que debemos querernos a nosotros mismos para poder conseguir ése tipo de cosas.

El problema de quererse uno demasiado radica en que luego nos creemos todopoderosos, soberbios y distantes; y creemos llevar siempre la razón, incluso cuando no es así. Desperdiciamos la saliva tratando de cambiar a los demás su opinión, pero no nos paramos a pensar que puede que nuestra opinión sea la equivocada.

Todos vivimos algún momento así.

Y todos convivimos con gente así, a diario. Desde el abuelo que se cree saberlo todo y no tolera la opinión de alguien más joven; hasta el inteligente que se cree superior por poseer un alto CI. Desde la madre que, por ser madre, obvia las opiniones de sus hijos, hasta la persona viajera que se cree saber mucho por haber recorrido más kilómetros. Desde la persona que se mira vanidosa al espejo hasta quien teclea ahora mismo las palabras que lees en tu ordenador.

A todos ellos sólo les pido una cosa: humildad.

Porque en este mundo hay pocas cosas ciertas, y una de ellas es que las mariposas disecadas nunca pierden su belleza.

Monday, January 19, 2009


Mirando fotos antiguas he encontrado ésta de una sesión que nos hicimos en el palacio de Carlos V en Granada hace como unos 3 años.

Siempre me han dicho que parecemos muñequitas Sachi y yo en esta foto, que es de las que más me gustan! Dollfies de tamaño humano!

pero a diferencia de las dollfies, nosotros, los seres humanos, somos responsables de nuestros actos y consecuencias, sentimos hambre, frío, dolor, amor... en nuestra mano estar el hacer de éste un mundo mejor...

Y sin embargo, gastamos nuestro aliento en cosas materiales, en crear artefactos que sólo causan daño y miedo; miramos a nuestros ombligos sin importar a quién pisar... nuestra bandera se llama egoísmo, y cada día que pasa la alimentamos más con ignorancia.

Qué pena que este tipo de palabras se las lleva siempre el viento... como lágrimas en la lluvia se irán...

(Ver noticias sobre Palestina me hacen pensar estas cosas)

Thursday, January 15, 2009

Fabricantes de sueños.

Hoy rindo homenaje y mención a todos aquellos fabricantes de sueños que a lo largo de mi vida me han inspirado, moldeando mis ondas oníricas hasta convertirlas en lo que son y que, cambiantes y suntuosas, siguen evolucionando gracias a ellos.

Fabricantes de sueños a través de las palabras, de los papeles, a través de melodías que nos transportan a nuestro cielo particular.

El primer fabricante de sueños que me encandiló fue Ende, con apenas siete años; una vez hube leído su Historia Interminable, supe que la mía tampoco debía de acabar ahí... y decidí que quería ser escritora, quería fabricar historias que llevaran a niños despiertos a lugares más allá del Sol.

Tras Ende vino Tolkien, susurrándome historias de elfos, orcos, magos y hobbits; haciéndome soñar con las Tierras Imperecederas, aquellas que no cambian a pesar del paso de las lunas. Tolkien es uno de los autores que más ha significado para mí; no tanto por su obra, sino por el significado que en mí despierta y por el cariño que le profeso a la persona que, con 8 años, me lo descubrió.

Otros muchos fabricantes de sueños han atrapado mi mente desde entonces: Louise Cooper, Neil Gaiman, George R. R. Martin, J.K. Rowling... algunos cuentas sueños basados en la realidad, más fantásticos que la misma fición, como Hawking, Nietzche o Wei Hui.

Y siempre que acabo uno de sus libros, me digo que yo también quiero haceros soñar, como Oniros hace soñar a Calíope, como los caminantes del Valle de Naash.

Madre, de mayor quiero fabricar sueños para ayudar a que las fronteras de Fantasía crezcan; para entonar canciones en lenguas olvidadas, para forjar espadas en acero valyrio, para danzar con geishas, para ver qué hay más allá de la materia oscura, para acompañar a Morfeo hacia los parajes de magos y duendes...

Madre, quiero ser fabricante de sueños para que los niños nunca dejen de soñar con volar.